11 junio 2008

El frío del desierto

Creo que la mayor parte de los cinéfilos se han hecho viendo cienes y cienes de películas en la televisión. Casi toda mi generación se acordará de Sesión de Tarde con sus vaqueros y piratas, aventureros y caballeros andantes. Con los nachos campando a sus anchas por las multisalas la magia del cine se perdió hace mucho tiempo. Pero de repente a la gente del Alamo Drafthouse se les ha ocurrido la idea de proyectar las películas en sus localizaciones originales y la verdad es que no se puede describir la sensación de estar sentado en centro del duelo final de La muerte tenía un precio o ver cabalgar a Clint Eastwood hacia un horizonte que es el que tu mismo estás viendo.


Hacía un frío del carajo, las sillas no eran cómodas y las copias no eran la repanocha (excepto la de El bueno, el feo y el malo), todo era casi como Cinema Paradiso. La localización más desértica fue en el Cortijo de los Frailes con un aire tremendo que hizo temer por un fin abrupto de la proyección y que se compenetraba con el viento que se veía en pantalla, todo parecía orquestado por el personaje de John Goodman en Matiné.


Aprovechando el viaje al otro lado del charco los organizadores estuvieron viendo la playa de Monsul en la que se rodó parte de Indiana Jones y la última cruzada, muchos cruzamos los dedos por repetir experiencia próximamente. Y encima las proyecciones son gratis, inaudito.


¡Qué grande es el cine!

4 comentarios:

SisterBoy dijo...

Resulta más civilizado que lo de esos capullos que invaden el edificio donde se rodó REC

¿Frio en Almeria?

Deckard dijo...

Pues de noche empezabas la película en manga corta y acababas con un manta encima. De hecho Mer se envolvía completamente en la que sacamos a hurtadillas del hotel.

Un amigo dijo: "ahora entiendo por que Clint lleva chaleco de borreguillo y poncho..."

MacGuffin dijo...

Pero qué envidia, tú. ¿También se podía comer de todo, como dicen que se puede hacer en el Álamo Drafthouse original? ;-)

Deckard dijo...

No, solo había palomitas. Ahí si que deberían haber echo algo, porque para coger sitio había que estar a eso de las 20:30 y hasta las 22:00 que empezaba a anochecer no empezaba la película y como estabas donde Cristo perdió el gorro ni podías cenar antes ni después.

Si alguien aparece con un camión de perritos calientes se forra.