09 julio 2009

El badajo


Ayer vi el piloto de una de las nuevas series de HBO: Hung. El que quiera se puede ahorrar ese aburrimiento, resulta que el piloto es la explicación del high concept (¿se llama así?), esto es, un tipo arruinado con la polla grande se mete a prostituto. Como supongo que no se atrevían a empezar con el meollo, se dedican cuarenta y pico minutazos a justificar porque un tipo se mete en la prostitución. A mi me sobra, en Weeds sin ir más lejos nunca he necesitado que me justifiquen por qué Nancy se mete a camello, lo hace y punto, partimos de ahí sin poner justificaciones para que nos caiga mejor o no nos escandalicemos.


Aquí no, hay que ver como al protagonista no le queda otra opción, se divorcia, se quema su casa, no tiene dinero que dar a sus hijos... Como encima todo es un flash back, que parte del primer encuentro, el capítulo no tiene más interés que el presentar a los personajes: la ex-mujer, el vecino, sus horribles hijos (que difíciles de mirar son), su futura proxeneta, etc... Bueno, eso y saber porque Anne Heche se ha hecho una nueva y espantosa cara.



La verdad es que no tengo muy claro que vaya a dar una segunda oportunidad al invento. Lo más seguro es que acabe en el cajón de las cosas chungas que tiene la HBO, el mismo en el que metí Tell me you love me.

19 junio 2009

El efecto tendedero

En mi casa tengo tendedero. La máquina del aire acondicionado no cuelga de la fachada, puedes poner la secadora y si explota la caldera de gas al menos está fuera de la cocina. También tiene sus desventajas. Cuando se llena una bolsa de basura, en lugar de bajarla, se pone en el tendedero porque da pareza bajar nueve plantas para tirarla. Así que, antes de darte cuenta aquello parece la casa de Whitney Houston.


De un tiempo a esta parte me pasa lo mismo con el blog, empiezo un post, busco un par de fotos, guardo como borrador y cuando me quiero dar cuenta ya se ha hablado del tema por todas partes y por no repetir lo dejo ahí. No he dicho nada del final de Galactica, de Lost o de Star Trek. Y también tengo más bolsas, pero como hace calor ya huelen demasiado.

Me gustó el final de Galactica, me gustó mucho. Pero no lo disfruté porque era el último capítulo y estaba más preocupado pensando en que no los volvería a ver que en disfrutar del final de las historias de esos pedazo de personajes. A pesar de que a todos nos pasa lo mismo y es muy difícil quedarse con un personaje, yo siempre he sido muy de Starbuck y su confensión en ese flashback no hace si no afianzarme en mi elección.

Lo que resulta curioso es que en Galactica y Lost de repente hayan llegado a conclusiones muy parecidas. Otra cosa es que en la última temporada todo salte por los aires otra vez (¿y van?) para que nos quedemos con la boca abierta de nuevo. Ahora queda saber si Juliet seguirá tras el fade to white y se transformará en un Desmon 2.0. Aunque por los trailers de V parece que está todo el pescado vendido.

Star Trek me gustó pero me dejó un poco frío por ser demasiado capítulo piloto de lanzamiento de franquicia. Pero está bien a pesar de un par de momentos de guión un poco patilleros. Lo que si me gustó es que JJ pulsará el reset y se cargará todas las libretas de los fanáticos que iban a empezar a mirar cronologías y demás leches que no van a ninguna parte. Supongo que no le darán tanto la brasa como a la gente de Enterpise (única serie trekkie que he visto entera).

Ahora que me cansé de El Internado y he abrazado Hay alguien ahí tengo que decir que el trailer de la segunda temporada (si se descuidan la ponen entera) no hace más que confirmar que la hilaridad seguirá presente, aunque podían llamarla ...y parió la abuela. Más o menos a los doscientos personajes se añadirán otros doscientos en la próxima temporada. Deberían vender la casa de una vez y comprar un hotel encantado para tanta gente.

18 mayo 2009

Norwegian night

Después de la controversia del año pasado sobre si hay que tomarse en serio Eurovisión, este año hemos ido con una canción festivalera del montón y nos hemos ido penúltimos, gracias a que Andorra nos dio 12 puntos. Ganó Noruega con un Jonas Brother de la tierra, su violín, unos saltimbanquis y dos rubias. Ni frío ni calor, pero arrasó por toda Europa destruyendo las teorías de que solo se vota al vecino y no se puede ganar. Viendo la cantidad de puntos que sacó, está claro que el violín da puntos y los patinadores restan, porque Rusia ganó el año pasado con menos margen.


El show fue una pasada y se han debido gastar rublos a cascoporro, pero respecto al año pasado se ha perdido la locura total que hubo. Este año estaba como más calmado el asunto y es una pena. De lo más extraño destacó Albania, a la cantante le acompañaban una especia de Spider-man verde y dos acróbatas pintados como el joker. A parte de eso estaban los pistones de Ucrania con los gladiadores y poco más, solamente añadiría a las armenias que parecían salidas de Dracula de Bram Stoker, mientras los Bosnios venían de Barry Lyndon (pero su sosa canción no les hizo ningún favor).

No hubo mucho más, las rubias de Rumanía y Turquía las debieron sacar del mismo frasco, Moldavia creo que tuvo la coreografía más gay, Grecia lo fió todo al pelazo del cantante, Islandia mandó lo más parecido a Scarlett Johansson que encontraron (gracias desde aquí por no enviar lo más parecido a Björk). Reino Unido se la jugó, pusieron un animatronic en un piano que era como Andrew Lloyd Webber y nadie se enteró de la jugada. Portugal muy colorista pero ¿a dónde iban con acordeones y ukeleles?


El mayor fallo de concepto de la noche fue Alemania, su canción no era de las peores pero supongo que era sobre alguien que perdía la cabeza por una mujer, que sería Dita Von Teese, pero que el cantante y su coro perdieran tanto aceite no hacía muy creíble el intento y la dinámica realización no sacaba a la diva nunca, el resultado es que acabaron sextos... por la cola.


Ya veremos que mandamos el año que viene y si los noruegos se dejan tanta pasta como los rusos, a este paso la gala de Eurovisión va a terminar siendo más cara que unas Olimpiadas.

06 mayo 2009

Agonía

En un capítulo de Búscate la vida Chris Peterson trataba de batir el record mundial de cosas apiladas sobre un ser humano. Supongo que lo que sentía el personaje será similar a la sensación de angustia que produce ver Synecdoche, New York. Cada escena es un losa más sobre el espectador que ya no sabe si la tortura acabará alguna vez.

Después de leer la sinopsis y adorar El ladrón de orquídeas y Olvídate de mí, esperaba con ganas el debut como director de Kaufman. Pero tras pasar unos 40 minutos con la sensación de que aquello no va a ninguna parte llega la escena definitiva: un personaje se compra una casa con unas características un tanto especiales (no lo diré para no reventar nada a los masoquistas). A partir de ahí se corta la mayonesa y comienza una de las mayores pajas mentales que he visto en tiempos.


Los actores descifrando el guión

Tengo claro que la película creará división de opiniones, pero al que le pareciera difícil el metalenguaje de El ladrón de orquídeas que no se acerque porque va a flipar pepinillos. O a lo mejor es culpa mía que ya estoy demasiado viejo para estas marcianadas. Alguien se puede preguntar que tal están los actores del estupendo reparto que tiene, pero es como preguntarse si el capitán del Titanic iba bien peinado, el barco se hunde amigos, no hay más que hablar.

21 abril 2009

Vergüenza condensada

Resulta que ayer en Cuatro, para rellenar el tiempo que va desde la 22:15 hasta la hora aleatoria a la que empieza Hay alguien ahí, decidieron llevar a Jorge Garcia a El Hormiguero. Creo que el trozo que pillé probablemente sea de lo más vergonzoso que he visto nunca. ¿Era parte del plan insinuar que le canta el aliento? ¿O le canta a Cynthia Watros (Libby)?


Entre eso y que Lost es un éxtito en más de 200 países, supongo que contando otros planetas, no pude más. Me imagino que cuando vuelva a su casa besará el suelo al llegar como JPII.