Mostrando las entradas con la etiqueta El prisionero. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta El prisionero. Mostrar todas las entradas

26 febrero 2010

El nuevo prisionero

Hace casi tres años que vi El prisionero, lo que más me gustó fue descubrir una especie de Piedra de Rosetta de la ciencia ficción. Se pueden ver las semillas de multitud de cosas que hemos visto después. Me decepcionó la resolución de la serie y que no terminara de sacar partido a su propio universo por la ausencia absoluta de personajes fuera de 6 y 2.


Cuando leí que se preparaba un remake me froté las manos pensando en las posibilidades, pero el resultado no me ha convencido. Aquí sí que introducen muchos personajes pero al final todos tiene poca entidad, pero lo peor es que por querer ser misteriosos confunden el secretismo con el barullo y la revelación del misterio es apresurada, además de que deja miles de preguntas en el aire.


Me ha parecido una oportunidad perdida y un desperdicio de talentos decepcionante. Aunque la nueva Villa está bien el carácter de 6 es completamente opuesto, por un lado echaba de menos la ironía lleimsbonesca del original, y por otro las pocas ganas de fuga del protagonista. Que el resto de personajes no sean conscientes de la prisión tampoco lo acabo de entender. El que espere una gran reinvención como la de Galactica que espere sentado.

31 julio 2007

El show de número 6

La trama de El prisionero podría ser la de un capítulo cualquiera de Los vengadores. Un espía, del que nunca sabremos el nombre, presenta su dimisión. Cuando regresa a su casa es gaseado y pierde el conocimiento. Al despertar se encuentra en La villa, un pueblo prisión, allí será interrogado para averiguar el por qué de su dimisión. No sabe a qué bando pertenecen sus captores, ni quienes de los habitantes son guardias y quienes prisioneros. Cada persona tiene un número asignado y no hay nombres.


Durante los capítulos asistiremos a los intentos de romper el silencio de Número 6 por parte de los sucesivos Número 2, alternando esto con los intentos de fuga del protagonista. La serie tiene ya 40 años y eso se nota. No tanto por los efectos especiales como por el ritmo o la ingenuidad de muchas de las tramas, por otro lado tiene entrañables peleas con dobles que se notan a la legua (una de las parodias predilectas de Benny Hill con Los nuevos Vengadores) y bastante surrealismo del que campaba a sus anchas por aquella época en la pérfida Albión. Destacaría el extraño deporte al que se aficiona Número 6, ahora no recuerdo el nombre, pero que consiste en dos camas elásticas y una piscina, los dos participantes se empujan y se persiguen con el objetivo de tirar al otro al agua. No, no me lo estoy inventando.


Lo más interesante de El prisionero es lo que ha calado en las personas que la han visto. Hay huellas de su trama o situaciones por todas partes. La más evidente es El show de Truman, La villa es como un gran plató con cientos de cámaras que siguen cada movimiento de Número 6, si añadimos que es imposible escapar de La villa no hay más que hablar. También hay semillas de Matrix o miles de cosas que se pueden ver en Lost, desde las latas de comida con marca propia hasta el humo negro, en este caso son unos globos blancos que actúan como pintorescos centinelas.


La verdad es que me gustaría que hicieran un remake actualizado, daría para 10 ó 12 capítulos, en el que explotaran varios caminos que en la serie solo se apuntan de pasada, como la paranoia entre los propios prisioneros o que la figura del malo no fuera tan efímera. También la serie tiene algunos agujeros en la trama, el más llamativo es la situación del complejo. Tan pronto La villa está en el sur de la península ibérica o norte de Marruecos como a diez minutos andando de Londres.


Mención a parte merece el final de la serie. Sólo diré una cosa, si Lost acabase como El prisionero más de uno se va a Hawai a perpretar una masacre. Me gustaría saber la opinión de los que consideran ésta serie una obra maestra sobre si Lost tiene capítulos de relleno y si contesta o no a sus enigmas. Ciertas cosas se pueden deducir picoteando en algunos episodios y se aprecia la parábola del choque entre el individuo y la sociedad, pero el final es bastante mejorable.

Como despedida The prisoner de Iron Maiden. La canción comienza con la mítica introducción de la serie.