21 septiembre 2007

Daños y perjuicios

Uno de los tipos de capítulo habituales en Alias consistía en poner a Sydney Bristow en un apuro y a continuación pasar a un 48 horas antes. J.J. Abrams repitió la jugada con M:i:III y Cuenta atrás lo ha hecho su bandera. En el comienzo de Damages tenemos lo mismo, pero esta vez con un salto atrás de seis meses. A partir de ahí, con mínimos saltos al presente, seguiremos las andanzas de Ellen Parsons, una abogada novata, en el mundo de las grandes demandas civiles.


El problema es que el futuro es demasiado potente y no llegaremos a él a lo largo del capítulo. Tras la entrada de la protagonista en el su nuevo trabajo y el posicionamiento de las piezas de la trama hay una grave pérdida de ritmo tras el piloto. En otras series con planteamientos similares, Twin Peaks o Murder One, todo va dirigido a resolver el misterio. Sin embargo, en Damages el misterio aparece de higos a brevas y lo que ocurre parece totalmente ajeno a lo que pasará en el futuro, que es lo que te tiene intrigado.

Si uno ve Erin Brockovich o Acción civil está con los abogados contra los malvados que se aprovechan del pueblo llano, pero si tienes que decidirte entre el juicio contra un millonario sin escrúpulos que ha robado unos fondos de pensión y un sangriento asesinato, está claro que es lo que pesa más en la mente del espectador. ¡Que más me dan las pensiones!


Cuando sabes el destino quieres llegar allí de una vez. Es como en la génesis del héroe, quieres verlo volar, no puede estar haciendo el panoli mucho rato. Te pueden distraer con Glen Close, tan bien como casi siempre, o con Ted Danson como malvado millonario, pero quieres que se dejen de mandangas y te enseñen que coño pasó en la casa de Rose Byrne. Sin embargo, llevan al espectador con la táctica de la zanahoria y el palo, así corren el riesgo de que alguno deje de tirar del carro y cambie de canal.

7 comentarios:

Mer dijo...

Otra que me aburre. Sin embargo hay que verla para saber qué pasa al final! Este es el concepto de serie que no me va (y meto en el saco a Life on Mars) que tiene más peso la meta que la carrera.

joanarcaic dijo...

nunca entendí esa forma de filmar, como si estuvieran haciendo Lost, pero "sin avión, sin islas y sin otros".
otra cosa es que las "sorpresas" se ven a la legua...
eso sí, sigo esperando que en algún punto del asunto, se marche la luz del despacho, oigan un ruido salvaje, bajen todos a la calle y se encuentren la cabeza de la estatua de la libertad volando por los aires...eso sí sería totalmente inesperado :)

Deckard dijo...

Si eso pasara te quejarías de que ya lo habías dicho :). Lo cierto es que bastante predecible si es, pero ahí estamos esperando a ver que pasó aunque sea con malas artes.

joanarcaic dijo...

jejeje Deckard...
aún así, y ahora en serio, Damages no te parece un poco "deja vu" y "deja ecoute"...

Deckard dijo...

Estoy de acuerdo contigo, si no fuera por el asesinato no la vería nadie. Un tema de pensiones, por el amor de dios, que firmen un pacto de Toledo ya y se vayan al presente de una vez.

Raúl dijo...

Hmmm, yo creo que plantear lo del asesinato es un error porque no avanza hasta el capítulo 7 u 8, pero no estoy de acuerdo en que sin ese flash forward, la serie no tenga interés. De hecho, creo que es al contrario, es algo que sirve para enganchar, pero que entorpece la calidad de la serie, el dibujo de los personajes, la interpretación -aunque la prota me de un poco de grima- y el suspense. No todo tiene que ser asesinatos. mer hablaba de Life On Mars, serie a la que -al menos en la 1a temporada que es la que he visto- le sobra el misterio de lo que ocurrirá al final. Es una serie muy entretenida sin que hagan falta esas voces en off. Tiene encanto la estética y el dúo protagonista.
Total, que me voy a la cama...

Deckard dijo...

Con Life on Mars me pasa igual, quitando un par de capítulos no me atrae en exceso el grueso de la serie.

De todas maneras a los dos nos pasa lo mismo aunque sea por razones opuestas.